El Poder de la Palabra

La Biblia, está llena de sucesos y acontecimientos en los cuales Dios se manifestó a los seres humanos mediante las palabras. En el Génesis encontramos que Dios hablaba y ocurrían las cosas (Génesis 1:3). Hoy aprenderemos a cómo usar la palabra de Dios en nuestros labios.

En Casa de Dios, tenemos una declaración que dice:

“En mi boca esta el poder de la vida y de la muerte, hablaré palabras de vida y no de muerte, de salud y no de enfermedad, de riqueza y no de pobreza, de bendición y no de maldición, porque en mi boca ¡hay un milagro!

Recientemente, nuestro Pastor nos enseñó que debemos tener cuidado con la palabras que decimos, además de la condición de nuestro corazón. Porque de esto dependen muchas circunstancias en nuestro diario vivir, he ahí la confesión de Fe: … porque en mi boca hay un milagro..!!

Sí, así es de cierto. Tus palabras tienen la capacidad de producir un efecto sobrenatural en tu vida y Dios mismo nos muestra la manera en que debemos usar Su palabra y las nuestras.

Proverbios 18:20-21.- Cada uno se llena con lo que dice  y se sacia con lo que habla. En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto. (NVI)

Debemos tener cuidado con lo hablamos ya que con ellas podemos provocar vida o muerte. Pero ahora bien, si nuestras palabras provocan esto, ¿Qué producirá la palabra de Dios en nuestra boca?

Josué 1:8.- Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. (NVI)

Cuando nos disponemos a meditar, en tomar ese tiempo para la lectura de las escrituras y decidimos ponerlas en práctica, obtendremos por consecuencia: Prosperidad y Éxito..!!

Muchas veces no le damos el valor que merece la palabra de Dios en nuestra boca, en la forma de pensar, decidir y actuar. Hoy sabemos una vez más que Dios quiere bendecirnos pero está de nuestra parte que las cosas ocurran de una manera diferente.

Si no le has dado ese valor a la palabra, hoy es el día que debes volver en sí y darle ese valor en tu vida. Debes estar consciente que existen muchos milagros en espera, pero tu boca debe confesar la Fe que tienes en Dios por medio de su palabra.

Pídele al Espíritu Santo que ponga en ti, el entendimiento y discernimiento y de esta manera encontrar el poder sobrenatural con el que actúa la palabra de Dios. Recuerda: Dios hablaba y ocurrían las cosas..!! Tú eres semejanza de Él y tienes esa capacidad dentro de ti para que las cosas también ocurran cuando tú hables.

 

Siendo como Niños

Siendo como Niños

“Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”. (Mateo 18:2-4).

Otra condición que Jesús nos dio para poder entrar al reino de los cielos es ser como niños, pero veamos con cuidado la recomendación de Jesús: “cualquiera que se humille como este niño” ¿Qué quiere decir esto? No es solamente volverse como un niño, esto lo he escuchado a muchos predicadores, sino esto ultimo: “cualquiera que se humille como este niño”.

Siempre fui enseñado por mis maestros bíblicos que se trataba de nuestro comportamiento y que deberíamos actuar como si fuéramos niños, obedientes, sinceros, juguetones, gritones, inquietos, pero no es esa la verdadera acepción de la palabra, lo que Jesucristo nos esta diciendo es que debemos ser humillados como el niño. Todos sabemos como a los niños se les humilla  constantemente. Los niños por ser mas pequeños de estatura también son tratados como si fueran menos que los adultos, se les vive regañando, dirigiendo, amonestando y sancionándolos, los niños son objeto muchas veces de nuestro blanco para descargar sobre ellos nuestra ira, nuestro enojo, y también nuestro amor y ternura, pues Jesús nos recomienda que nosotros seamos niños para poder entrar en el reino de los cielos.

En esto de ser como niños, esta incluida la negación a si mismo, todos sabemos muy bien que los niños no poseen una identidad individual sino que son reconocidos como el hijo de papá ó de mamá, pero nunca un niño posee un carné de identificación como si fuera un adulto, prácticamente al niño se le niega su propia identidad y por razones obvias él no puede entablar negociaciones ó demandas por no tener ese derecho, pues así es que debemos ser nosotros, nuestro único camino es ser hijos de Dios y como tales le corresponde a Dios actuar como nuestro Padre celestial.

De allí aquello que la Biblia nos habla de que le pidamos a Dios todo lo que nos haga falta y que el suplirá, que el será nuestro proveedor, nuestro auxilio y nuestra esperanza. Si nosotros no asumimos ese papel como niños hijos menores de edad, Dios difícilmente escuchara o atenderá nuestras peticiones. Lo dice su palabra: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”

¿Podemos comprender este mandato? ¿Estamos listos para ser obedientes a Dios? Es un tanto difícil para el adulto cristiano comportarse como un niño delante de Dios, el hombre esta acostumbrado por la sociedad misma, en el hogar y aún en la iglesia a comportarse como adulto, a ser responsable, trabajador, honesto, sincero, pero no a ser como niño, es una orden de Dios: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” Y cuando Dios dice no entrareis, significa que no entrareis y no hay puerta alterna o camino adicional para entrar, sencillamente no entrareis y seréis como Moisés viendo desde lejos la tierra prometida por haber sido desobediente a Dios.

Nuestra actitud no solo debe ser infantil como uno sencillo, inocente y santo, sino también como quien se humilla a si mismo perdiendo su identidad, no olvidemos aquellas palabras de Jesús cuando dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mateo 16:24, y 10:38; Lucas 14:27).

No crea mi querido lector que por sus obras usted será medido como grande en el reino de los cielos, porque hay muchos que ellos solos se hacen propaganda y  se ponen como ejemplo de ser los modelos pero tenemos un ejemplo de un gran hombre como Juan el bautista que fue capaz de reconocer por primera vez a Jesús como el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo y de bautizar a Jesús y escuchar la voz del Padre y ver al Espíritu Santo posarse sobre Jesús, pues ese Juan que a la vez es el mayor de los profetas en la Biblia, ese mismo, es el menor en el reino de los cielos, veamos esto en Mateo 11:11 “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él”.

No busquemos ser grandes e importantes. No nos llenemos de grandeza, mas bien humillémonos y seamos pequeños para que a la vez seamos objeto de mayores cuidados de parte de Dios nuestro padre, no olvidemos aquellos versos relacionados con “sus pequeños” como  Mateo 18:6 “[Ocasiones de caer] [(Marcos 9:42-48; Lucas 17:1-2)] Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar” Mateo 18:10 “[Parábola de la oveja perdida] [ (Lucas 15.3-7) ] Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.”  Mateo 18:14 “Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.”  Mateo 25:40 “Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”.  Mateo 25:45 “Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”.

La palabra humillación viene de una raíz latina que significa “pequeño” y no es una emoción de vergüenza, es volverse pequeño, sencillo, menos que los demás. Humillémonos, seamos pequeños. Rechacemos los elogios, las alabanzas que nos hagan y busquemos la negación, demos todo honor, toda honra y toda gloria a Jesús el Señor.

Fe es Obedecer no Entender

Al hablar de Fe y relacionarlo con Obediencia tiende a hacer difícil relacionarlo para nuestra mente, pero todos estos días he estado meditando en ello.

Normalmente nosotros obedecemos en base a lo que entendemos, pero en el ámbito espiritual es totalmente contrario, nosotros debemos obedecer aun cuando no comprendamos lo que Dios nos esta diciendo que hagamos.

Y es que todo lo espiritual es muy diferente a lo terrenal, en lo terrenal nosotros podemos llevar a cabo un mandato siempre y cuando se nos haya explicado claramente lo que tenemos que hacer y que nosotros lo hayamos comprendido muy bien.

Pero en lo espiritual es totalmente lo contrario, yo obedezco a Dios aun cuando muchas veces no comprenda a cabalidad lo que me esta impulsando a hacer, y es que a Dios no hay que entenderlo para obedecerle, sino obedecerle aun cuando no lo comprendamos, porque eso es la FE.

La Biblia habla de FE como la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). Tomando en cuenta esto, podemos decir que cuando Dios nos da un mandato, debemos tener la certeza que todo saldrá bien y la convicción de que a pesar que las cosas no pintan muy bien, al final todo ayudara para bien.

Algunos ejemplos de personas que obedecieron a Dios sin comprender su mando son:

Abraham, es el ejemplo por perfecto de FE, catalogado como el padre de la fe, ese hombre que fue nombra por Dios como su amigo, ¡Que privilegio mas grande!, ¿Quién no quisiera que Dios lo nombra personalmente su amigo?, pero ¿Qué tenia Abraham como para poder se llamado por Dios mismo como su amigo?, simplemente el tenia FE, esa fe que distingue a los grandes hombres y mujeres de Dios.

La Biblia es clara en mencionar que sin FE es imposible agradar a Dios. Abraham era un hombre que obedecía al pie de la letra los mandatos de Dios, lo podemos comprobar claramente con el mandato de ir y sacrificar a su único hijo (Génesis 22:1-4). Humanamente hablando es difícil que un padre que ame realmente a su hijo sea capaz de tal cosa, personalmente no podría llevar a mi pequeño Uziel a una montaña, amarrarlo y ponerlo sobre un altar para levantar una daga sobre el con la intención de matarlo, no, me da hasta escalo fríos pensar en ese momento, ¡Que pasaje tan amargo tuvo que pasar el pequeño Isaac al ver que tu padre que tanto lo amaba lo iba a sacrificar!, pero a pesar que Abraham amaba a su hijo como a nadie mas, el tenia que obedecer lo que Dios le estaba mandando a hacer, estoy seguro que Abraham no sabia lo que Dios le tenia preparado, creo que el ni siquiera comprendía el porque de ese mandato, pero eso no era impedimento para obedecer a Dios, y es que por eso digo, FE es OBEDECER, NO entender, estoy seguro que su FE le daba la certeza y la convicción de que al final todo estaría bien.

Al Final su FE fue honrada y su prueba superada, Abraham se graduó de la escuela de la OBEDIENCIA EN FE y Dios esta cada día más orgulloso de haberlo nombrado su amigo.

Samuel, otro personaje que llama mi atención en cuando a la obediencia en FE es Samuel, cuando Dios le da la misión de ir y ungir al nuevo rey de Israel que estaría en lugar de Saúl.

Samuel llego a casa de Isaí y al ver lo alto y fuerte que eran sus hijos pensaba que alguno de ellos seria el próximo rey de Israel, pero el mandato de Dios era distinto, porque Dios no ve lo que nuestros ojos ven, sino que ve el corazón.

Ante todo pronostico Dios le dice a Samuel que derrame el aceite para ungir a un joven pastor de ovejas (1 Samuel 16: 12, 13), el hijo menor de Isaí que en apariencia no tenia ni la mínima señal de ser un hombre de guerra, pero Samuel obedeció en FE a Dios e hizo como Dios le había dicho, ungió a David como el futuro rey de Israel, ¿Qué hubiera pasado si Samuel no hubiera tenido la suficiente FE y OBEDIENCIA como para ungir a un jovencito? Pero estoy seguro que aunque Samuel no comprendía a totalidad el mandato de Dios, dentro de su corazón sabía que Dios tenía un propósito y que ese propósito se cumpliría.

Y es que repito, para OBEDECER A DIOS no se necesita comprenderlo, al contrario la FE es la que me lleva a actuar aun cuando mi mente no entiende lo que te esta enviando a hacer.

Óseas, un profeta al cual Dios lo manda a sacar de un burdel a una prostituta para casarse con ella, pero no solo eso, Dios le dice que la tenía que AMAR (Óseas 3:1). ¿Qué dura prueba no?, ¿Crees que Óseas se puso a pedir explicaciones a Dios del porque tenia que hacer eso?, estoy seguro que Óseas no comprendía el mandato de Dios, ¿Imagínate?, Dios diciéndote que vayas saques a una prostituta de su lugar de “trabajo” y que te cases con ella, y para rematar que la AMES, es difícil comprender con la mente esa clase de mandatos, pero repito nuevamente: FE no es entender, sino OBEDECER.

Óseas lo hizo tal y como Dios le mando, la mujer se fue de la casa de Óseas en muchas ocasiones para seguir con su “profesión”, mas Dios cada vez mandaba a Óseas a que la fuera a buscar y la llevara nuevamente a su casa y que la amara, un símbolo de lo que la Iglesia es con Dios, mientras muchos de nosotros nos vamos a seguir viviendo nuestra vida desordenada al mundo, Dios en su inmenso amor va y nos busca y nos restaura. Óseas es uno de esos hombres que tuvo la FE suficiente para OBEDECER aun cuando no entendía porque de lo que Dios le mandaba.

Job, un hombre integro casi perfecto delante de Dios, que no hizo nada como para merecer tal situación como la que experimento al perder a sus seres queridos y las cantidades grandes de bienes que poseía. Se que tuvo que haber sido un tiempo terrible para la vida de Job, pero ese hombre pese a todo lo que estaba experimentando tenia la FE suficiente como para confesar: “Yo se que mi Redentor vive” (Job 19:25), palabras que denotan su FE y SOMENTIMIENTO a la voluntad de Dios.

Posiblemente Job no comprendía el porque de todo lo que estaba experimentando, pero era un hombre de esos que no dejaban de confiar en Dios pese a todo el mal que vino sobre el.

Maria, la madre de Jesús es otro ejemplo de que para obedecer y tener FE no se necesita comprender lo que Dios te esta mandando a hacer. Una joven virgen comprometida con el hombre de su vida, el joven José Carpintero, recibe el aviso de un ángel que en su vientre tiene al hijo de Dios. Estoy seguro que para Maria eso fue una sorpresa mas que inesperada, ¿Qué pasaría ahora?, ¿Que seria de José?, ¿Qué pensaría su familia y amigos?, eso no era problema para la joven Maria, estoy seguro que Maria amaba a su prometido, estaba muy enamorada de El, pero su pasión por obedecer a Dios en FE era mayor que cualquier cosa. Lucas 1: 38 dice: “Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia”. Si Dios la escogió entre millones de mujeres, es porque Maria tenia la FE suficiente para obedecer aun cuando no comprendía el porque de su situación.

Otro ejemplo mas que para tener FE y OBEDECER a Dios no se necesita comprender lo que Dios te esta mandando a hacer, sino que simplemente HAZLO, hazlo porque Dios se manifestara en tu vida.

Amados, no se que momento de tu vida estés pasando, pero algo si quiero decirte y quiero que te quede muy claro:

FE ES OBEDECER A DIOS, NO COMPRENDERLO

No quieras comprender las cosas antes de hacerlas, HAZLAS porque Dios quiere FE y OBEDIENCIA DE TI, si Dios es quien ha puesto ese sentir en tu corazón o te ha dado un mandado, ¿Qué estas esperando para cumplirlo o llevarlo a cabo?

No le des tantas vueltas al asunto, si DIOS LO DIJO, entonces OBEDECE, porque gran recompensa te espera.

Pastor: Cash Luna

Orgullo y Humildad

Orgullo y Humildad

Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido (Mateo 23:12).

La humildad es una ley del Reino de los Cielos, una virtud que Jesús predica a lo largo de todo el Evangelio. Él nos invita a dejar de pensar en nosotros mismos para poder pensar en los demás. Jesús planteó esta profunda cuestión del orgullo frente a la humildad, pues la mayoría de nosotros puede identificarse con lo que Jesús decía de los escribas y fariseos. Es cierto que no llevamos porciones de las Escrituras en la frente o en los brazos, o largas borlas como marcas de orgullo (Mateo 23:5) pero ¿acaso no anhelamos reconocimiento y respeto, aunque no sean honores y títulos ampulosos? Señor, no es orgulloso mi corazón, ni son altaneros mis ojos, ni voy tras cosas grandes y extraordinarias que están fuera de mi alcance (Salmo 131:1).

Quizás los honores y títulos no tengan nada de malo en sí mismos pero lo condenable es el corazón arrogante que se hincha con la admiración humana más que con el servicio a Dios; es el egoísmo, un fruto de la soberbia. Y un alma soberbia nunca entrará en el Reino de Dios, porque el soberbio no puede unirse a Dios. Jesús nos advirtió que no debíamos buscar para nosotros el honor que corresponde a nuestro Padre celestial, haciendo esencial el concepto de referirnos a Dios como Padre, algo que en la antigüedad pocas veces se menciona (Deuteronomio 32:6; Isaías 63:16 y 64:8; Malaquías 2:10) y nos expresa así la íntima relación que significa abbá. En un nivel más profundo Jesús enseñaba que nuestra relación con el Padre Dios es tan especial que debemos guardarnos de que los impulsos del orgullo la pongan en peligro: El más importante en el Reino de los Cielos es el que se humilla y se vuelve como un niño (Mateo 18:4) Estoy callado y tranquilo, como un niño recién amamantado que está en brazos de su madre. ¡Soy como un niño recién amamantado! (Salmo 131:2).

Los escribas y fariseos eran ejemplos de personas que trataban de ser justos por sus propios medios; estudiaban atentamente la ley buscando todas las posibles variaciones de interpretación, declarando lo que estaba permitido y lo que no, procurando recibir la aprobación y el aplauso de la gente. Como afirmaba Jesús: De veras les digo que ya han recibido toda su recompensa (Mateo 6:2). Él condenaba su hipocresía pero no sus títulos; señaló que ciertos títulos son adecuados, como por ejemplo hermano (Mateo 23:8) y servidor (Mateo 23:11), los cuales indican servicio, humildad e igualdad. Más adelante Jesús habla de enviar profetas, sabios y maestros (Mateo 23:34), títulos que denotan servicio a Dios y a otras personas. Dios desea que su pueblo sirva humildemente y sin arrogancia, porque estamos llamados a ser como Jesús, a servirnos los unos a los otros, y no a querer dominar a los demás con altanería y orgullo.

La primera carta de Pablo a los tesalonicenses nos ayuda a entender las palabras de Jesús: Cuando ustedes escucharon la Palabra de Dios que nosotros les predicamos, lo recibieron como mensaje de Dios y no como mensaje de hombres, y en verdad es la Palabra de Dios que produce sus resultados en ustedes los que creen (1 Tesalonicenses 2:13). Es sólo por la obra de Jesús y su Palabra en nosotros que podemos doblegar la vanidad de nuestro corazón y servir a Dios y al prójimo con genuina humildad: Señor, ¿a quién podemos acudir? Tus palabras son palabras de vida eterna. Nosotros ya hemos creído y sabemos que Tú eres el Santo de Dios, eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente (Juan 6:68-69; Mateo 16:16).

¡¡¡Jesús, Señor nuestro, toma el corazón orgulloso que tenemos y cámbialo por uno que desee servir con humildad!!!

Ordenando tus Sentimientos

Ordenando tus sentimientos

El que debe orar eres tú, Dios te escucha a ti, y yo hoy yo te voy a decir: “Que Dios te otorgue la petición que le hayas hecho y que no exista aflicción en tu vida”. Debes aprender a orar

He estado enseñando a cómo caminar en el poder de Dios pero también es importante que sepamos más acerca de lo que verdaderamente es el Reino de los Cielos.  Cuando caminamos en el poder de Dios y vemos milagros, sordos oír, mudos decir sus primeras palabras, paralíticos caminar, en la Cruzada de Matamoros vimos a una niña sanar de los riñones, tuvo problemas en la piel y durante años no había podido orinar por su propia cuenta, ella tampoco podía caminar, la llevaron en una tabla.

1 Corintios 4:20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

Jesucristo nuestro Señor dijo en Lucas 11:20 Mas si por el dedo de Dios hecho yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.  Quiere decir que uno reconoce el reino de los cielos porque hay un poder manifiesto, el poder del Espíritu Santo que sana, que libera, muchas de esas manifestaciones del poder de Dios no nos gustan, de repente el Señor toca con su poder a alguien y esta persona empieza a temblar, cae al piso bajo su poder y quisiéramos que eso no pase.  El primero que se escandalizó cuando vio eso fui yo, cuando vi por primera vez a la gente llena de gozo la gente empezó a decir “son demonios” yo me fui a orar y le dije al Señor “Señor la gente dice que son demonios” y el Señor fue muy claro conmigo y me dijo “Los demonios no pueden dar lo que no tienen”.  Un demonio no tiene gozo, vive oprimido, afligido y eso sí puede hacer un demonio no lo hace el Espíritu Santo, el Espíritu Santo libera, da alegría, da gozo, da paz.

Romanos 14:17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

De las tres cosas que expresa este versículo de lo que el reino de Dios es, dos tienen que ver con sentimientos, la paz y el gozo es un sentimiento y un sentimiento que debería brotar de la justicia de Dios, Dios es justo, yo les hablé del Dios de la “no igualdad” aunque como decía una persona: “Si en una intervención quirúrgica nos abren, por dentro, todos somos iguales”. En este sentido todos somos iguales.  La igualdad es lo menos justo que hay, si tú estudias más que otros en injusto que le den la misma nota que te dan a ti, si eres el goleador del equipo no es justo que te paguen igual que al resto del equipo, la igualdad se ha entendido de una manera equivocada, el Señor le entrego a uno 5 talentos, a otro 2, a otro 1, no le entregó lo mismo a los tres, entregó según su capacidad.  Tu mismo no procedes con igualdad muchas veces, si uno de tus hijos saca mejor nota y el otro pierde todas, tú no puedes comprarles el mismo regalo al final de año, puedes darle el mismo abrigo, la misma comida, el mismo beso, el mismo amor porque pronto el que está ganando todas las notas va a decir “entonces da igual perder”.

Dios es justo, Dios es un Dios de recompensas, el sabe recompensar a los que hacen lo bueno, si habría igualdad entonces no habría un Tribunal donde habrá un juicio eterno donde se va a juzgar según las obras.  Es decir, si tú eres el que más vende en tu empresa, no pretendes ganar lo mismo que el que no vende nada, se supone que si eres el que más vende deberías ganar más.   Ahora ponte en el lugar del que paga, qué pasaría si el que no vende nada te pide ganar igual que el que vende de todo ¿Le pagarías igual?  No hemos querido entender que la justicia de Dios se ve en las recompensas de Dios, eso ya se los enseñé en una serie de varios domingos.

La palabra de Dios dice que el reino de los cielos consiste en justicia (que ya se los he enseñado) pero también está el gozo y la paz del Señor, entonces, en el reino de los cielos no sólo se ve el poder para sanar o liberar a alguien, también se ve el gozo y la paz con el que la gente vive.   Muchas veces queremos que el poder de Dios sea manifiesto y lo vemos pero tú no estás siguiendo las reglas bíblicas para mantenerte en paz y en gozo en el Espíritu Santo, las cuales debes seguir.   El gozo o estos sentimientos pueden producir debilidad o fuerza, la Palabra de Dios dice que el gozo del Señor es nuestra fortaleza, entonces los sentimientos pueden terminar en algo que se vuelve en un rasgo de carácter de una persona, ustedes conocen personas que por todo se ponen tristes o deprimidas, eso ya es un rasgo de carácter de la persona, pero de dónde surgen estos rasgos, también hay personas que usted siempre ve alegres, gozosas, no importa cuán dura está la situación siempre están alegres.

Cuando era corredor de seguros, recuerdo que entré muy contento a la oficina y cuando entro me dice una persona “Hola Cash, te veo muy contento, ¿cuánto has vendido?” y le dije “nada” y me dijo “¿Cómo que nada? ¿Y entonces por qué estás tan contento?” y yo le respondí “porque yo de primero estoy contento y después vendo, en cambio tu vendes para estar contento”.   Usted tiene que saber en dónde pone el sentimiento o que provoca un sentimiento.

En 1a Samuel 1 se narra la historia de Ana, una mujer estéril, muchos conocemos la historia, ella quería tener un hijo, Ana al no tener un hijo se puso muy triste, tan triste que no comía, mire lo que los sentimientos pueden hacer, usted normalmente conoce cuando una mujer está profundamente enamorada porque pierde peso, sea por agradar al novio o porque la cortaron, esta mujer estaba triste, el marido le dijo “¿Por qué estás triste, no te soy yo mejor que un hijo” los maridos no pueden sustituir a un hijo, como un hijo no puede sustituir al marido, no los vuelva sustitutos en su hogar, la gente quiere volver sustitutos en el hogar, la mujer se enfoca en los hijos, ella se descuida y otra empieza a cuidar al marido, así es como empieza el adulterio, cuide al marido sin descuidar a sus hijos.    Entonces Elcana, esposo de Ana, le dice “come” y Ana como una mujer sumisa obedeció y comió y luego se fue a orar y estaba llorando y el sacerdote Elí la tomó por ebria y le dijo “ya digiere tu vino” y ella respondió “no estoy ebria, estoy afligida” pero oró y cuando le explicó al Sacerdote él le dijo en 1ª. Samuel 1:17 Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.   ¿Oró Elí por ella o sólo le dijo que Dios conceda la petición que has hecho tú?

El que debe orar eres tú, Dios te escucha a ti, y yo hoy yo te voy a decir: “Que Dios te otorgue la petición que le hayas hecho y que no exista aflicción en tu vida”.   Debes aprender a orar.

1ª. Samuel 1:18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.

Pongan atención a un proceso que hoy vamos a romper en el nombre de Jesús, normalmente un proceso negativo empieza con un problema que afecta un pensamiento que influye en un sentimiento y desemboca en un comportamiento.  Esta mujer tenía un problema, era estéril, la otra mujer se burlaba de ella, el problema más la burla juntas en la mente de un individuo como Ana la deprimió, la puso triste y generó un comportamiento, se le fue el hambre, quiere decir que los problemas cuando uno no piensa correctamente y se deja influenciar por muchos, y generan sentimientos pueden afectarte físicamente también, entre broma y broma como la jovencita, que cuando termina con el novio baja o sube de peso, porque a otras les da por comer, así menos va a volver él, no te va a reconocer, genera un efecto en lo físico, acto seguido generó un comportamiento, una oración de tristeza más que una oración de gozo.  ¿Cuántos han entrado en un proceso como estos? Tienes un problema económico, no tienes trabajo este mes, has tenido por 20 años o por 10 años y por tres meses que tienes de no tener trabajo el mundo se te terminó y estás llorando bajo el techo que ya pagaste, estás manejando el carro que tienes, sin embargo vas llorando afligido porque estás pensando mal en medio del problema que te está afectando.

Cuando somos personas que nuestro pensamiento está dirigido por los problemas o circunstancias de la vida, no vamos a ser personas que rompan con ciclos, sino nos vamos a mantener en los ciclos que todo el mundo se mantiene, Ana tenía un problema, pero cuando Elí le dio la palabra y le dijo “Que Dios conceda la petición que le has hecho” se rompió.  Ahora ponga atención al segundo proceso, ¿qué hizo que Ana tuviera paz, gozo, comiera, se había arreglado el problema?

1 Samuel 1:19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella.

Ellos adoraron delante del Señor, ella ya no está llorando, ahora tiene alabanza en su boca, Jehová se acordó de Ana por la palabra que Elí le dio, si ustedes pudieran oír la palabra de Dios con la fe que yo se las predico, ustedes tendrían sus sentimientos más ordenados, no andarían con la depre, la depre es pariente de algunos, ya algunos la visten, le dan de comer, la bañan, la atienden bien, es parte de la familia, ¿qué es eso? La Biblia dice que el gozo del Señor es nuestra fortaleza, entonces ¿la tristeza qué es? Si el gozo es fuerza, entonces la tristeza es debilidad.   ¿Cómo se salen de los problemas? ¿Con fuerza o con debilidad? Entonces ¿Se arregla primero el problema o el sentimiento? Se arregla primero EL SENTIMIENTO.

Ana primero arregló el sentimiento y luego quedó embarazada.  Todos los que quieran romper los ciclos de una manera divina, poderosa y que el reino de los cielos te traiga gozo y paz debes aprender que los sentimientos los dirigen LA PALABRA DE DIOS, no las circunstancias.   Las circunstancias se enfrentan con los sentimientos, si el gozo del Señor es mi fuerza y necesito fuerza para arreglar mi problema lo que necesito es el gozo del Señor, entonces con el sentimientos vas a atacar el problema y no dejes que el problema ataque tus sentimientos.   El reino de los cielos es justicia, paz y gozo. Debes cambiar las circunstancias con un buen sentimiento, el gozo del Señor es mi fuerza, no la solución a mis problemas. Tengo gozo entonces tengo cómo resolver mi problema, por eso dice la palabra que Dios cambiará el luto en gozo y pondré óleo de alegría sobre su cabeza porque el gozo es nuestra fortaleza.

Ana no resolvió primero el problema y después el sentimiento, Ana recibió una palabra que le cambió el sentimiento que le resolvió el problema, entonces cuando estás enfermo te dejas guiar por la enfermedad, entonces no sólo vas a estar enfermo sino también deprimido, entonces tendremos tres problemas, el físico, el almático y el mental, porque ahora estás pensando en cosas que no son ciertas y que primero Dios nunca van a pasar, eso le pasó a Elías, él dijo “sólo yo he quedado” ya había matado a 800 profetas de Baal,  entonces Jezabel  le manda un mensaje y le dice “mañana a esta hora te mato a ti” entonces Elías dice “mátame Señor, sólo yo quedé” que bueno que Dios no lo escuchó, se fue a esconder a una cueva, Dios llegó a la cueva, no se metió en ella, y le dijo “Sal de allí” muchos de ustedes quieren que Dios se meta donde están para sacarlos de allí y Dios dice “Sal tú de donde te metiste”  Que los mismos pies que te metieron allí sean los mismos que te saquen, tú te metes en problemas y quieres que te saquen cargado.

Nosotros tenemos que tener un sano proceso en nuestros sentimientos, número uno una palabra, puede más lo que te está pasando o la palabra de Dios, entonces tu sentimiento va a ser influenciado no por lo que te pasa, sino por la palabra de Dios, cuando estás enfermo y dices “por tu llaga fui curado” eso te genera un sentimiento de confianza, de seguridad, de paz.  Ana no podía tener hijos y si hubiera dejado de comer hubiera perdido su salud, ¿Qué hubiera pasado si Dios le da el hijo cuando tiene anemia por no haber comido?  Nunca se resuelve un problema metiéndote en otro, si ya tienes un problema, no dejes que el problema te traiga otro, no tienes dinero pero te endeudas, entonces ya tienes dos problemas.  Los problemas se resuelven identificándolos, teniendo una palabra de Dios que cambie mi manera de pensar, que cambia mi manera de sentir, que cambia mi manera de hacer las cosas y los resultados serán diferentes.   Todo cambió en Ana con una simple palabra de Elí, Elí le dijo “que Jehová te conceda lo que has pedido” eso fue todo, y yo sé que ustedes han estado orando “Que Dios les conceda lo que le han pedido, espero que estén pidiendo bien”.

Pastor: Cash Luna