El Poder de la Palabra

La Biblia, está llena de sucesos y acontecimientos en los cuales Dios se manifestó a los seres humanos mediante las palabras. En el Génesis encontramos que Dios hablaba y ocurrían las cosas (Génesis 1:3). Hoy aprenderemos a cómo usar la palabra de Dios en nuestros labios.

En Casa de Dios, tenemos una declaración que dice:

“En mi boca esta el poder de la vida y de la muerte, hablaré palabras de vida y no de muerte, de salud y no de enfermedad, de riqueza y no de pobreza, de bendición y no de maldición, porque en mi boca ¡hay un milagro!

Recientemente, nuestro Pastor nos enseñó que debemos tener cuidado con la palabras que decimos, además de la condición de nuestro corazón. Porque de esto dependen muchas circunstancias en nuestro diario vivir, he ahí la confesión de Fe: … porque en mi boca hay un milagro..!!

Sí, así es de cierto. Tus palabras tienen la capacidad de producir un efecto sobrenatural en tu vida y Dios mismo nos muestra la manera en que debemos usar Su palabra y las nuestras.

Proverbios 18:20-21.- Cada uno se llena con lo que dice  y se sacia con lo que habla. En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto. (NVI)

Debemos tener cuidado con lo hablamos ya que con ellas podemos provocar vida o muerte. Pero ahora bien, si nuestras palabras provocan esto, ¿Qué producirá la palabra de Dios en nuestra boca?

Josué 1:8.- Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. (NVI)

Cuando nos disponemos a meditar, en tomar ese tiempo para la lectura de las escrituras y decidimos ponerlas en práctica, obtendremos por consecuencia: Prosperidad y Éxito..!!

Muchas veces no le damos el valor que merece la palabra de Dios en nuestra boca, en la forma de pensar, decidir y actuar. Hoy sabemos una vez más que Dios quiere bendecirnos pero está de nuestra parte que las cosas ocurran de una manera diferente.

Si no le has dado ese valor a la palabra, hoy es el día que debes volver en sí y darle ese valor en tu vida. Debes estar consciente que existen muchos milagros en espera, pero tu boca debe confesar la Fe que tienes en Dios por medio de su palabra.

Pídele al Espíritu Santo que ponga en ti, el entendimiento y discernimiento y de esta manera encontrar el poder sobrenatural con el que actúa la palabra de Dios. Recuerda: Dios hablaba y ocurrían las cosas..!! Tú eres semejanza de Él y tienes esa capacidad dentro de ti para que las cosas también ocurran cuando tú hables.

 

La recompensa de la Fidelidad

Hace varios días estuve meditando sobre una palabra que llegó a mi vida, sobre la recompensa que se obtiene de parte de Dios cuando somos fieles y mantenemos una actitud de perseverancia y Fe. Hoy quiero ampliar y exponer cómo Dios nos recompensa y exalta de tal manera cuando nos mantenemos en fidelidad.

Investigando y recordando entre personajes bíblicos que hayan actuado y vivido bajo fidelidad, encontré a Rut, mujer que nos enseña grandemente lo que es vivir en fidelidad. Pero antes de entrar a ver la vida de Rut, quiero mostrarles que significa la palabra fidelidad.

¿Fidelidad?

La fidelidad es la capacidad espiritualel poder o la virtud – de dar cumplimiento a las promesas. Prometer es una acción soberana; revela una gran soberanía de espíritu, ya que exige decidir hoy lo que se va a hacer en adelante, bajo condiciones que no se pueden prever. El que es fiel cumple la promesa a pesar de los cambios en las ideas, las convicciones y los sentimientos, que pudiera provocar el tiempo. El que promete se adelanta al tiempo de modo lúcido y libre. El que cumple fielmente lo prometido lo hace consciente y voluntariamente.

La fidelidad, por tanto, es una actitud creativa, no se reduce al mero aguante, al hecho de soportar algo de forma inconsciente e irracional.

También se puede decir que la fidelidad es la capacidad de no engañar, no traicionar a los demás. Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos. La fidelidad es entonces el cumplimiento de la palabra dada.

Además encontré que según las definiciones de las palabras originales (hebreo y griego):

Emunah = Fidelidad

  • Firme
  • Estable
  • Seguro
  • Permanente
  • Digno de Confianza
  • Verdadero

Es increíble todo lo que compete e involucra la palabra fidelidad.

Pero retomando la vida de Rut, me impacta que esta mujer tenía un contexto para justificarse  de una y mil maneras (Rut 1:1-15) y hacer de su vida conforme a su voluntad y juicio, pero ella no habiendo sido creada y educada en la misma cultura que vivía su suegra Noemí decidió evidenciar esto:

Rut 1:16-18.- Pero Rut le contestó: ¡No me pidas que te deje y que me separe de ti! Iré a donde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Moriré donde tú mueras, y allí quiero ser enterrada. ¡Que el Señor me castigue con toda dureza si me separo de ti, a menos que sea por la muerte! Al ver Noemí que Rut estaba decidida a acompañarla, no le insistió más.

Rut demostró fidelidad y gratitud a su suegra Noemí. Ni el problema que tenía la apartó de su lado. Rut estaba dispuesta a cambiar sus costumbres, hábitos de su pueblo (moabitas) para acompañar a su suegra hasta la muerte y puso por testigo a Dios de lo que estaba diciendo y haciendo. Es sorprendente que esta mujer que no vivía bajo la ley de Dios actuara de tal manera.

Nosotros cuando llegamos a conocer lo que Dios quiere y anhela hacer en nuestras vidas, en muy pocas ocasiones actuamos de esta manera. No estamos dispuestos a dejar nuestras costumbres y hábitos para vivir en esa promesa hecha por Dios. Nos cuesta decidir entre lo que podemos hacer con nuestros recursos y no en aquello prometido por Dios. Pretendemos evidenciar más, que nosotros podemos hacer mejor las cosas y no en aquello que Dios mismo dijo que puede hacer. Rut es un testimonio que nos debe provocar una actitud de fidelidad a Dios, a permanecer constantes en lo que Él desea y quiere que hagamos.

La fidelidad es una virtud, es una capacidad que el mismo Dios por medio del Espíritu Santo pone y activa en la personas, pero está en nuestra decisión ejercerla o no..!! La historia de Rut termina en una exaltación grande y el privilegio de ser escogida por Dios, para que de su descendencia naciera Jesús..!!

Rut 4:13-17.- Así fue como Booz se casó con Rut. Y se unió a ella, y el Señor permitió que quedara embarazada y que tuviera un hijo. Entonces las mujeres decían a Noemí: ¡Alabado sea el Señor, que te ha dado hoy un nieto para que cuide de ti! ¡Ojalá tu nieto sea famoso en Israel! Él te dará ánimos y te sostendrá en tu vejez, porque es el hijo de tu nuera, la que tanto te quiere y que vale para ti más que siete hijos. Noemí tomó al niño en su regazo y se encargó de criarlo. Al verlo, las vecinas decían: ¡Le ha nacido un hijo a Noemí! Y le pusieron por nombre Obed. Este fue el padre de Jesé y abuelo de David.

Es inmenso el amor que Dios tiene para todos nosotros. Rut la moabita, que no pertenecía al pueblo de Israel, era una mujer que caminaba bajo una sola convicción: morir a lado de su suegra, la madre de aquél que un día estuvo casado con ella… Dios viendo esto, movió todos los recursos a favor de Rut y lograr de ella una buena simiente para que naciera el salvador del mundo..!! Wow..!!! Estoy seguro que Dios sabía que cuando llegara el momento oportuno y Él manifestarse a la vida de Rut, ésta permanecería también fiel a Él. Esa misma característica de Rut para con Noemí fue la que Dios usó y la escogió para algo grande.

Cuantas veces nos hemos sentido indignos de acercarnos a Dios, en excusarnos y justificarnos que hemos pecado tanto, para que Él no sea movido en misericordia por nosotros y pueda ayudarnos.

Yo quiero lograr con esta historia de fidelidad, gratitud y amor escrita en la Biblia, para desafiar tu Fe y tu relación con Dios. Esa virtud, esa capacidad llamada Fidelidad; está predispuesta para todos los seres humanos y pueda ser manifestada en tu vida, ya que al llevar un estilo de vida en ella trae diversas recompensas para ti y los tuyos: Multiplicación, exaltación, gozo, sanidad, libertad, prosperidad, descendencia, etc. Porque Noemí también fue restaurada de su aflicción a causa de la fidelidad de Rut.

No te permitas que tu contexto (circunstancias) te imposibiliten vivir en una vida conforme a la voluntad de Dios. Las escrituras especifican muy bien que los planes que Él tiene para nuestras vidas son grandes..!!

Jeremías 29:11.- Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.

Busca y permanece en las cosas que Dios promete para ti. La fidelidad debe ir acompañada del amor, por ello, de Jesús se sabe que fue fiel y firme hasta la muerte porque amaba la voluntad de Dios. Gracias a ese sacrificio hoy podemos disfrutar de la presencia del Espíritu Santo, nuestro consolador, nuestro guía y nuestro intercesor delante del Padre para nuestros momentos débiles y difíciles.

Medita por un momento quienes te muestran amor: Tus padres, tus amigos, tus pastores, tu esposo(a), tus hijos, y también en aquellos que te ofrecen ayuda y contribuyen a que puedas realizar tus sueños: Tu país, tu trabajo, tu universidad, tus vecinos, etc. Muéstrate fiel con ellos, permanece constante en tu actitud de servicio, amor, gratitud y confianza, ya que con esto lograrás y estarás listo para que Dios pueda exaltarte y posicionarte en el lugar correcto, para el cumplimiento de las promesas hechas por Él en tu vida.

Ser Santo… la decisión más inteligente..!!

Todos en algún momento de nuestra vida, cuando escuchamos la palabra “santo” pensamos que era algo solo para los mártires o en un “don” especial otorgado para los personajes que aparecen en la Biblia  o que llegaríamos a ser “santos” después de morir y no es así..!! En las escrituras encontramos muchas cosas que nos ayudan a comprender que significa ser una persona santa.

Me fui a investigar y encontré un concepto a la palabra [Santo]: Santo = Kadosh (hebreo)

Los vocablos hebreo y griego para “santidad” o “santo” transmiten la idea de puro o limpio en sentido religioso, apartado de la corrupción. La santidad de Dios denota su absoluta perfección moral.

Entonces, santo significa: Estar apartado para Dios.

1 Pedro 1:16.- Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Dios quiere y anhela que estemos apartados para Él, que nos parezcamos a su hijo Jesús, ya que de esta manera podemos vivir en el estado de vida original que Dios nos creó. Dominar y someter cualquier cosa que esté a nuestro alrededor, y con ello hago notar que pueden ser problemas, enfermedades e incluso demonios.

¿Pero cómo hago para iniciar mi vida santa?

Levítico 20:7-8.- Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.

Debemos comprender que para llegar a tener una vida santa, es mediante un proceso que inicia cuando tu corazón y entendimiento está convencido que desea vivir apartado del pecado, ligado a ello con una actitud de práctica a los mandamientos y principios que Dios dejó estipulados en las escrituras. Esa, es la manera en que Dios no enseña a santificarnos. Todos los días debemos meditar en cuanto practicamos lo que sabemos acerca de Dios.

Jesús mismo dijo: Juan 15:3.- Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Busca y permanece cerca donde se hable de lo que Jesús enseña. Los grupos en casa son propicios para iniciar tu proceso de santificación y no se diga, el congregarte y servirle a Dios en tu iglesia. Mientras más practiques los mandamientos y principios de Dios… serás más santo..!! Fascinante no? No debe aparecerte una aureola por encima de la cabeza para saber si eres santo o no? He aprendido que el evangelio no es complicado, es meramente de actitud y disposición a vivirlo. Debes tener la capacidad de decidir y hacer lo que es correcto para Dios y para ti.

El ser santo es la decisión más inteligente que puedes hacer..!!!

Salmos 1:1-3.- Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

Una persona que se considera inteligente puede visualizar el resultado de los recursos y decisiones invertidas en lo que hace. Y cuando encontramos la promesa de Dios, al llevar una vida apartada del pecado, nos debe mover a ejercerla y testificarla..!!

Dios ofrece darte prosperidad, pero ésta va ligada al conocimiento y práctica de su ley (mandamientos). Sólo imagina por un momento, todo lo que tú emprendas no estará fuera de tiempo para disfrutar del éxito y triunfo. Ej. El hacer un negocio, el iniciar estudios, comprar una casa o un auto. Es mejor actuar y vivir en santidad..!!!

Además la Biblia nos enseña: Hebreos 12:14.- Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Yo creo que está demás la pregunta, pero ¿Quién desea ver a Dios? Definitivamente todos, pero depende TOTALMENTE del tipo y calidad de vida que llevemos con nuestro prójimo y Dios. Debemos reflexionar y darnos un tiempo para cambiar nuestra manera de relacionarnos, todo ese fundamento para dicho cambio lo encontraremos en las escrituras. Mira en tu corazón y en tu mente el anhelo que tiene Dios por bendecirte y tenerte junto a Él. No permitas que la falta de conocimiento a los mandamientos que Dios dejó, te imposibiliten a tener una mejor calidad de vida.

Puedo concluir que la santidad es un estilo de vida. Debes esforzarte por apartarte cada día más para Dios. Búscalo en oración, palabra y ayuno, Él mismo te dará la guía y las fuerzas para que tú puedas llevar esa vida santa que Él demanda..!!!

La Pureza en el Liderazgo

La presión de nuestra cultura nos oprime con sus obsesiones y sus racionalizaciones sexuales, y muchos en la iglesia de Cristo han cedido bajo su peso, tal y como lo demuestran las estadísticas. Para no ser parte de esas estadísticas hay que esforzarse disciplinadamente. ¿Somos hombres de verdad? ¿Somos hombres de Dios? ¡Quiera Dios que así sea! Por: R. Kent Hughes.-

Si en realidad somos cristianos, es un imperativo que vivamos con pureza y santidad en medio de nuestra cultura cotidiana.

Uno no necesita sino encender el televisor durante algunos minutos para sentir la presión de la agobiante sexualidad de nuestros días. Y la mayor parte de la represión es brutal. Un aburrido recorrido por los canales de televisión al mediodía muestra invariablemente a una pareja envuelta bajo las sábanas de la cama y mucha monotonía sensualista.

Pero la presión se ha vuelto cada vez más ingeniosa, especialmente si su propósito es vender. Si en realidad somos cristianos, es un imperativo que vivamos con pureza y santidad en medio de nuestra cultura cotidiana. La Iglesia no ha escapado tampoco, pues muchos en la iglesia de hoy se han marchitado bajo el calor de la sensualidad. La Revista Liderazgo realizó una encuesta entre un millar de pastores. Los pastores respondieron que 12% de ellos habían cometido adulterio estando en el ministerio. ¡Uno de cada ocho pastores!,  y 23% había hecho algo que ellos consideraban sexualmente impropio.

Por otra parte, la revista Cristianismo hoy hizo una encuesta entre un millar de sus suscriptores que no eran pastores y descubrió que la cifra entre éstos era casi el doble: el 23% dijo que había tenido relaciones sexuales extramaritales y el 45% indicó que habían hecho algo que ellos consideraban sexualmente impropio. ¡Uno de cada cuatro hombres cristianos son infieles y casi la mitad de ellos se han comportado indecorosamente!

Esto nos lleva a una conclusión ineludible: la iglesia evangélica contemporánea es, en términos generales, “corintia” en esencia. Es una iglesia cocida a fuego lento en los jugos derretidos de su propia sensualidad, y por eso:

  • No es extraño que la Iglesia haya perdido su interés por la santidad.
  • No es extraño que sea tan floja para disciplinar a sus hijos.
  • No es extraño que el mundo le reste importancia como algo que está fuera de lugar.
  • No es extraño que muchos de sus hijos la rechacen.
  • No es extraño que haya perdido su poder en muchos hogares, y que el Islam y otras falsas religiones estén logrando tantos convertidos.

La sensualidad es sobradamente el mayor obstáculo a la santidad entre los hombres hoy, y está haciendo estragos en la Iglesia. La santidad y la sensualidad se excluyen mutuamente y los que han caído en las garras de la sensualidad no podrán más elevarse a la santidad mientras se encuentren bajo su agotador dominio. Si vamos a “ejercitarnos para la piedad (cf. 1 Ti 4.7) debemos comenzar con la disciplina de la pureza. ¡Tiene que haber algún celo santo, algún esfuerzo santo!

Las lecciones sacadas de un rey caído

¿A dónde debemos mirar en busca de ayuda? El ejemplo más aleccionador que encontramos en toda la Palabra de Dios es la experiencia del rey David, tal como aparece narrado en 2 Samuel 11.

Una vida en la cúspide

David se encuentra en la cúspide de su brillante carrera. Desde su niñez, había sido un amante apasionado de Dios y poseía una enorme integridad de alma, como lo atestiguaron las palabras del profeta Samuel cuando lo ungió como rey: “El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7). A Dios le agradó lo que vio. ¡A Dios le agradó el corazón de David!

Su corazón era valeroso, como quedó evidenciado al enfrentarse a Goliat y responder a la temible retórica del gigante con unas cuantas palabras atrevidas, de su propia cosecha, y luego arremeter a fondo contra Goliat, dándole en medio de la cabeza.

Era una persona desbordante de alegría, entusiasmo y confianza, y rebosaba de un carisma irresistible. Era el poeta, el dulce salmista de Israel, tan en comunicación con Dios y consigo mismo que sus salmos siguen tocando hoy las fibras del corazón del hombre. Bajo su liderazgo todo Israel estaba unido. David difícilmente parecía ser un candidato para el fracaso moral. Pero el rey era vulnerable, ya que había debilidades definitivas en su conducta que lo dejaron a merced del fracaso.

Su insensibilización

Los problemas empiezan cuando toma más concubinas y mujeres de Jerusalén (2 Samuel 5:13). ¡Debemos notar, y notar bien, que el que David tomara más mujeres era pecado! La Ley estableció las normas para los reyes hebreos (Deuteronomio 17), les ordenaba abstenerse de tres cosas: 1) tener muchos caballos, 2) tomar muchas mujeres, y 3) acumular mucha plata y oro (Versículos 14-17). David cumplió bien con lo primero y lo último, pero fracasó totalmente en cuanto a lo segundo por hacerse deliberadamente de un numeroso harén.

En la vida de David se había enraizado una progresiva insensibilización al pecado, con el consiguiente descenso de santidad. La colección de esposas de David aunque era «legal» y no se consideraba adulterio en la cultura de su época, sin embargo, era pecado. Tales excesos lo insensibilizaron al llamamiento de Dios, como también al peligro y a las consecuencias de la caída. Esa insensibilización lo convirtió en presa fácil del pecado funesto de su vida.

Es la sensualidad “legal” y la condescendencia con lo cultural-mente aceptable lo que nos llevará a la ruina. Las prolongadas horas de mirar indiscriminadamente la televisión, es uno de los grandes culpables de esta insensibilización.

Su relajación en cuanto a disciplina

El segundo error en la conducta de David, fue la relajación de los rigores y de la disciplina que siempre había sido parte de su vida activa. David se encontraba en la mitad de su vida, con aproximadamente cincuenta años de edad, y sus campañas militares habían tenido tanto éxito que no era necesario que él personalmente saliera a combatir. Por tanto, con toda razón le dio el trabajo de acabar con el enemigo a su competente general, Joab, y luego se fue a descansar. El problema era que la relajación se extendió a su vida moral. Es difícil mantener la disciplina interior cuando uno se relaja así. David se volvió inmediatamente vulnerable.

David no sospechaba que algo insólito iba a ocurrir ese desgraciado día primaveral. Aprendamos la lección que hay aquí. Precisamente cuando pensamos estar totalmente a salvo, cuando sentimos que no hay ninguna necesidad de mantenernos alertas para continuar ocupándonos de nuestra integridad interior y para disciplinarnos en la santidad, ¡es cuando se presenta la tentación!


Su obsesión
(2 Samuel 11:1-3)

El rey se paseaba para mirar a su ciudad al final de la tarde. Mientras miraba, sus ojos vieron la figura de una mujer extraordinariamente hermosa que se bañaba sin ningún pudor. En cuanto a lo hermoso que era, el hebreo es explícito: la mujer era “muy hermosa” (Versículo 2). Era joven, estaba en la flor de la vida, y las sombras del crepúsculo la hacían aun más seductora. El rey la miró… y continuó mirándola. Después de la primera mirada David debió haber dirigido la vista en la otra dirección y debió haberse retirado a sus habitaciones, pero no lo hizo. Su mirada se convirtió en una mirada fija pecaminosa y después en una mirada ardiente y libidinosa. En ese momento, David se convirtió en un viejo verde y lujurioso, apoderándose de él una obsesión lasciva que tenía que satisfacer.

Dietrich Bonhoeffer hizo la observación de que, cuando la lujuria toma control de la persona, «en ese momento Dios… deja de ser real… Satanás no nos llena de odio contra Dios, sino que nos hace olvidar a Dios». ¡Qué gran sabiduría hay en esta afirmación! Cuando estamos dominados por la lujuria, la realidad de Dios se desvanece.

Su racionalización

De su obsesión fatal, el rey David descendió al escalón siguiente: la racionalización.

Cuando sus intenciones se hicieron evidentes a sus subalternos, uno de ellos trató de disuadirlo, diciéndole: Es Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Pero David no iba a permitir quedar desairado, de modo que una fuerte racionalización se produjo en su mente.

Su degradación (adulterio, engaño, asesinato)

  • La progresiva insensibilización, relajación, obsesión y racionalización de David lo llevaron a uno de los fracasos más grandes de la historia, y a su degradación. (2 Samuel 11:4-5). David no se percató que había dado un paso en falso en el precipicio y que se estaba viniendo abajo; que la realidad vendría pronto, que llegaría rápidamente al fondo. Todos estamos familiarizados con la ruin conducta de David, que lo convirtió en un asesino y en un taimado calculador, decidiendo la muerte de Urías para ocultar su pecado con Betsabé. Baste con decir que en esos momentos de la vida del rey, Urías, con todo y estar borracho, era mejor persona que David estando éste sobrio! (Versículo 13).
  • Un año después, David se arrepentiría tras la incisiva acusación del profeta Natán. Pero las tristes consecuencias no podría deshacerse. Como se ha señalado con frecuencia:
    • Fue la violación del décimo mandamiento (codiciar la mujer de su prójimo) lo que llevó a David a cometer adulterio, violando así el séptimo mandamiento.
  • Luego, a fin de robarle la mujer a su prójimo (violando, por tanto, el octavo mandamiento) cometió un asesinato y violó el sexto mandamiento.
  • Violó el noveno mandamiento hablando falso testimonio contra su hermano.
  • Todo esto trajo deshonra a sus padres, violando así el quinto mandamiento.
  • De esta manera, David violó todos los mandamientos que se refieren a amar al prójimo como a uno mismo (los mandamientos cinco al diez). Y al hacerlo, deshonró también a Dios violando, en realidad, los primeros cuatro mandamientos.
  • El reinado de David se fue en picada a partir de ese momento, a pesar de su encomiable arrepentimiento.
    • Se le murió el bebé.
    • Su bella hija, Tamar, fue violada por su medio hermano Amnón.
    • Amnón fue asesinado por Absalón, hermano de padre y madre de Tamar. Absalón llegó a odiar tanto a su padre David por su bajeza moral que encabezó una rebelión contra él con el apoyo de Ahitofel, el ofendido abuelo de Betsabé.
    • El reinado de David perdió la aprobación de Dios. Su trono jamás recobró su estabilidad pasada.
  • Debemos aceptar que David jamás habría dado más que una mirada fugaz a Betsabé si hubiera podido vislumbrar los desastrosos resultados de su pecado. Creo de todo corazón que serían muy pocos los hombres si es que hubiera alguno que se apartarían de la Palabra de Dios si pudieran ver lo que eso les acarrearía.
  • La historia de la catastrófica caída del rey David ha sido dada por Dios y debe tomarse seriamente por la Iglesia en esta “época corintia” como una advertencia a la patología de los factores humanos que conducen al derrumbamiento moral:
    • La insensibilización que se produce por la mundanalidad tradicional de la cultura.
    • El síndrome fatal que se produce por la relajación moral de la disciplina.
    • Los efectos ofuscantes de la obsesión sensualista.
    • Y la racionalización con la que tratan de justificarse los que están dominados por la lujuria.

En el caso de David, el ciclo incluyó además adulterio, engaño, degradación familiar y decadencia nacional. La patología es evidente, como también lo son los terribles efectos de la sensualidad; y ambos tienen el propósito no sólo de enseñarnos, sino además de amedrentarnos ¡para que ahuyentemos de una buena vez la sensualidad de nosotros!

La voluntad de Dios

Pureza sexual

A veces hay personas, que se consideran cristianas, que sencillamente no creen lo que estoy diciendo en cuanto a la pureza sexual. Pablo nos hace un llamado a la pureza sexual (1 Tesalonicenses 4:3-8).Sea realista en cuanto a su sexualidad. ¡No sucumba a la vana prédica de que usted es un cristiano que “nunca haría cosa semejante”! Si la lectura de este pasaje no es lo bastante convincente en cuanto a la ética bíblica, debemos comprender que se basa en Levítico 19.2. Un mandamiento dado dentro de un contexto de advertencias en contra de los extravíos sexuales. También deseo señalar que en 1 Tesalonicenses se nos llama a evitar la inmoralidad sexual y tres veces se nos pide ser “santos”. Desechar esto es pecar contra el Espíritu Santo la presencia viva de Dios como claramente lo dice el pasaje citado.

Como dice el erudito en Nuevo Testamento, León Morris: «El hombre que lleva a cabo un acto de impureza sexual no está únicamente violando un código moral humano, ni siquiera pecando sólo contra el Dios que en algún momento del pasado le dio el don del Espíritu Santo. Está pecando contra el Dios que está presente en ese momento; contra Aquel que continuamente da el Espíritu. Todo acto de impureza es un acto de aborrecimiento contra el don del Espíritu Santo dado por Dios desde el mismo momento que ese don es brindado…. Este pecado sólo es visto como lo que realmente es, cuando se ve como una preferencia por la impureza antes que por el Espíritu que es santo.»

Por consiguiente, para un cristiano rechazar esta enseñanza en cuanto a la pureza sexual es rechazar a Dios, ¡y esto puede indicar una fe falsa!

La disciplina de la pureza

Si en realidad somos cristianos, es un imperativo que vivamos con pureza y santidad en medio de nuestra cultura «corintia». Debemos vivir más allá de las horripilantes estadísticas o la Iglesia está cada vez más fuera de lugar e impotente, y nuestros hijos la abandonarán. La Iglesia no puede tener ningún tipo de poder si no es una iglesia pura.
Eso exige que vivamos la afirmación de Pablo: “Ejercítate para la piedad.” Es decir, ¡debemos esforzarnos por la santidad!

Responsabilidad moral ante los demás

Nuestro entrenamiento comienza con algo tan importante como la disciplina de ser responsable moralmente ante los demás. Esto se hará con cualquiera que regularmente le pedirá a usted cuenta de su vida moral, haciéndole preguntas directas y francas.

La oración

Junto con esto, está la disciplina de la oración. Ore diaria y concretamente por su pureza sexual personal. Ore por la pureza sexual de sus amigos también.

La memorización

Luego, llénese de la Palabra de Dios mediante la disciplina de la memorización. Nuestro Señor dio el ejemplo por excelencia al rechazar las tentaciones de Satanás, utilizando cuatro citas precisas de pasajes del Antiguo Testamento (Mateo 4:1-11).

La mente

La disciplina de la mente es, por supuesto, uno de los retos más formidables. Las Escrituras presentan, por lo general, a la disciplina de la mente como la disciplina de los ojos. Es imposible que usted mantenga una mente pura si todo el tiempo no discrimina lo que ve en televisión. En una semana usted verá más asesinatos, adulterios y perversiones que todo lo leído por nuestros abuelos a largo de toda su existencia.
Aquí es donde se hace necesaria la acción más radical (Marcos 9:47). ¡Ningún hombre que permita que la podredumbre de ciertos canales de televisión, de videos para adultos y de las diversas revistas de pornografía inunden su hogar y su mente, escapará de la concupiscencia!

Job nos ha dejado orientación para los días que vivimos: «Este compromiso establecí con mis ojos: No mirar lujuriosamente a ninguna mujer» (Job 31:1, Biblia al Día). ¿Cómo cree usted que viviría Job en nuestra cultura actual? Él entendió la sabiduría de Proverbios 6:27: «¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?» El compromiso de Job prohibía una segunda mirada. Eso significa tratar a las mujeres con dignidad, mirándolas con respeto. Si la forma de vestir o el comportamiento de una mujer es perturbador, mírela a los ojos, no en ningún otro lugar; ¡y aléjese lo más rápidamente que pueda!

La mente abarca también la lengua porque, con la «abundancia del corazón habla la boca» (Mateo 12:34). Pablo es más específico (Efesios 5:3-4). Significa que no debe haber humor sexual, ni chistes de mal gusto, ni vulgaridades, a los cuales están tan propensos muchos cristianos para probar que no están “fuera de onda”.

Los límites

Ponga límite alrededor de su vida, sobre todo si trabaja con mujeres. Evite la intimidad verbal con las mujeres, a no ser con SU esposa. No le revele intimidades a otra mujer, ni la inunde con sus problemas personales. La intimidad es una gran necesidad en la vida de la mayoría de las personas, y hablar de asuntos personales, especialmente de los problemas propios, puede llenar la necesidad de intimidad que tiene la otra persona, despertando su deseo de más intimidad. Muchas relaciones extramaritales comenzaron de esa manera.

Hablando ahora a nivel práctico, no toque a las mujeres. No las trate con el afecto informal con que trata a las mujeres de su familia. Son muchos los desastres que comenzaron con un toque fraternal o paternal, que se convirtió después en un hombro comprensivo. Usted puede aun tener que correr el riesgo de ser erróneamente considerado como “distante” o “frío” por algunas mujeres.

Siempre que usted coma o viaje con alguna mujer, hágase acompañar por una tercera persona. Esto puede ser incómodo, pero brindará la oportunidad de explicar sus razones, lo cual, en la mayoría de los casos le ganará respeto en vez de censura. Muchas de sus colegas de trabajo se sentirán así más cómodas en su trato profesional con usted.

Nunca coquetee, ni siquiera en broma. El flirteo es intrínsecamente halagador. Usted puede pensar que resulta simpático, pero eso a menudo despierta en la mujer deseos no correspondidos.

La realidad

Sea realista en cuanto a su sexualidad. ¡No sucumba a la vana prédica gnóstica de que usted es un cristiano lleno del Espíritu Santo que “nunca haría cosa semejante”. Recuerdo muy bien a un hombre que con suma indignación tronaba que él estaba a salvo del pecado sexual. ¡Pero cayó pocos meses después! Enfrente la verdad. ¡Así como cayó el rey David usted también puede caer!

El temor a Dios

Por último, está la disciplina del temor a Dios. Esto fue lo que ayudó a José a rechazar las tentaciones de la esposa de Potifar. ¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” (Génesis 39:9).

La presión de nuestra cultura nos oprime con sus obsesiones y sus racionalizaciones sexuales, y muchos en la iglesia de Cristo han cedido bajo su peso, tal y como lo demuestran las estadísticas. Para no ser parte de esas estadísticas hay que esforzarse disciplinadamente. ¿Somos hombres de verdad? ¿Somos hombres de Dios? ¡Quiera Dios que así sea!

Un corazón para amar

Cuando hablamos acerca de la palabra amor, vienen a nuestra mente ideas e imágenes que muchas veces no han sido creadas propiamente de nuestra inspiración o experiencia, más bien de algo externo (películas, historias de amor, revistas, etc.). Estuve buscando un término que pudiese acercar a la realidad de lo que significa el amor y encontré lo siguiente:

¿Amor?

El amor en sus diversas formas actúa como importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas. Desde el punto de vista de la biología, parece estar relacionado con la supervivencia del individuo y de la especie; según algunos, no es privativo de la especie humana, y también pueden presentarlo otros animales capaces de establecer nexos emocionales.

Es increíble reconocer que el amor nos ayuda en cada una de nuestras áreas, que como ser humano necesitamos expresar (mente, cuerpo, alma y espíritu). Aún los animales van relacionados a su supervivencia de acuerdo a sus nexos emocionales.

El amor ha sido desde el principio la razón del hacer las cosas. Pero Bíblicamente ¿Qué significa el amor? ¿Cómo se demuestra el amor? ¿Cómo sé que alguien  me ama? Son preguntas que todo ser humano se ha hecho en algún momento de su vida.

En la Biblia encontramos como se manifiesta y/o expresa el amor.

Juan 3:16.- Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Una de las expresiones que un ser humano pude evidenciar que ama, es dando..!! El verbo DAR es generalizado, ya que podemos dar cosas materiales y también espirituales (oración e intercesión).

Es tanto el amor que Dios tiene para la humanidad que no escatimó enviar a su hijo Jesús para salvación nuestra, dándose Jesús en muerte en la cruz del calvario para el perdón de nuestros pecados. Esa es la expresión de amor: DAR..!! Por ello Dios dio a su único hijo para expresar el gran amor que tiene a los seres humanos.

Muchos de nosotros constantemente estamos demandando de nuestros seres queridos y aún de Dios, que nos amen. Pero debemos tener el cuidado de darnos cuenta en la manera que recibimos ese amor, ya que en nuestro afán y búsqueda podemos menospreciarlo. Eso pasa con Dios, todos los días recibimos de Él agua, aire, calor, familia, amigos  y así sucesivamente una gran lista y aún nos atrevemos a decir que Dios no nos ama..!!

Ahora es el tiempo de hacernos unas cuantas preguntas:

¿Qué haces tú para manifestar tu amor a Dios? ¿Qué haces tú para expresarle a tus seres queridos que los amas? ¿A caso haces algo para darte hacia ellos?

Estas son preguntas que debemos hacernos todos los días…!!!

He observado en lo largo de mi Liderazgo que cuando dejas de dar, va ligado a la condición de tu corazón. Un corazón sano sabe dar. Por eso, Dios dejó establecido como debemos mantener sano nuestro corazón. Y esta escrito en:

Proverbios 4:23.- Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

Guardar, en hebreo significa Shamar, que traducido es: Límite. Debemos tener límites en nuestro corazón para dejar entrar y salir cosas de él. Nunca podemos permitirnos que la falta de perdón, el odio, la venganza, el orgullo, la amargura, la tristeza, etc.; entren en nuestro corazón ya que puede enfermarnos y con ello dejar de amar.

La salud de un buen corazón va totalmente relacionado con lo selectivo que somos con las cosas que entran y sale de él.

Ahora bien, muchos líderes y ministros dentro del cuerpo de Cristo, consideran que el servir a Dios es todo para estar bien con Él, existe una escritura que nos confronta a revisar la salud de nuestro corazón y tener el balance perfecto para manifestar nuestro amor a Dios:

Apocalipsis 2:2-4.- Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Es sorprendente como Dios nos recuerda que a Él le importa muchísimo que nuestro amor hacia su nombre y su presencia esté sobre todas las cosas. Y como he hablado anteriormente, un corazón puede amar siempre y cuando esté sano. A Dios le importa la salud de nuestro corazón, ya que de esta manera tú definitivamente lo puedes amar y servir con los motivos correctos..!!

Recuerdo que Jesús le enseñó a Marta, hermana de María la forma de atenderlo y de demostrarle su amor en servicio:

Lucas 10:38-42.- Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

No permitas que el afán del diario vivir, aún del ministerio te imposibiliten tener un corazón correcto para amar y servir a Dios. Él mismo nos enseñó en su primer mandamiento que le debemos amar sobre todas las cosas. Debemos tener el ciclo de revisar nuestro corazón, examinar a diario que cosas puedo y debo ingresar y egresar de él; el guardar va más allá de una simple introspección, sino de tener la capacidad de reconocer que cosas no deben estar dentro de él y esforzarme para que permanezca saludable.

Recuerda que si tu corazón no esta sano, existe alguien que es especialista en sanar y ese es Jesús..!!! Debes acercarte a Él para que sane cualquier herida que haya en él, y así poder amar a Dios y a tus semejantes. Créelo para que esta sanidad ocurra.

Luis García.


12 Asesinos del Matrimonio

Mi consejo a las parejas jóvenes es simplemente éste: No permitan que la posibilidad del divorcio entre en sus pensamientos. Incluso en momentos de gran conflicto y desaliento, el divorcio no es la solución. Sólo sustituye una nueva serie de sufrimientos por los que quedan atrás.

Guarden su relación de la erosión como si estuvieran defendiendo sus propias vidas. Sí, ustedes pueden lograrlo juntos. No sólo pueden sobrevivir, sino que pueden mantener su amor vivo si le dan prioridad en su sistema de valores.

Cualquiera de los siguientes males pueden destruir su relación si les dan lugar en sus vidas:

1. El exceso de trabajo o compromisos y el agotamiento físico

Cuidado con este peligro. Es especialmente insidioso en las parejas jóvenes que están tratando de comenzar en una profesión o todavía están estudiando. No traten de estudiar, de trabajar a tiempo completo, de tener un bebé, de manejar a un niño pequeño, de hacer reparaciones en la casa, y de comenzar un negocio, todo al mismo tiempo. Suena ridículo, pero muchas parejas jóvenes hacen exactamente eso y luego se sorprenden cuando su matrimonio se viene abajo.

¿Por qué no habría de ser así? ¡El único momento en que se ven es cuando están agotados! Es especialmente peligroso cuando el esposo es el que tiene demasiados compromisos o trabajo, y la esposa está todo el día en casa con un hijo en edad preescolar. La profunda soledad de ella da lugar al descontento y a la depresión, y todos sabemos a dónde lleva eso. Deben reservar tiempo el uno para el otro si quieren mantener su amor vivo.

2. Las deudas muy grandes y el conflicto en cuanto a cómo se gastará el dinero

Paguen en efectivo por los artículos de consumo, o no los compren. No gasten más de lo que pueden por una casa o por un automóvil, dejando muy pocos recursos para salir juntos, para viajes cortos, para personas que cuiden a los niños, etc. Distribuya sus fondos con la sabiduría de Salomón.

3. El egoísmo

Existen dos tipos de personas en el mundo, los que dan y los que toman. Un matrimonio entre dos personas que dan puede ser algo bello. Sin embargo, la fricción está a la orden del día entre una persona que da y otra que toma. Pero dos personas que toman pueden darse zarpazos la una a la otra hasta hacerse trizas dentro de un período de seis semanas. En resumen, el egoísmo siempre devastará un matrimonio.

4. La interferencia de los suegros

Si el esposo o la esposa no se ha emancipado totalmente de los padres, lo mejor es no vivir cerca de ellos. La autonomía es algo difícil de conceder para algunas madres (y padres), y el estar muy cerca será causa de problemas.

5. Las expectativas poco realistas

Algunas parejas llegan al matrimonio esperando cabañas cubiertas de rosas, una vida sin preocupaciones ni responsabilidades y un gozo ininterrumpido. La consejera Jean Lush cree, y yo estoy de acuerdo con ella, que esta ilusión romántica es particularmente característica de las mujeres norteamericanas que esperan más de sus esposos de lo que ellos son capaces de dar. La decepción consiguiente es una trampa emocional. Pongan sus expectativas en línea con la realidad.

6. Los invasores del espacio

No me refiero a extraterrestres de Marte. Más bien, mi preocupación es por las personas que violan el espacio para funcionar que su cónyuge necesita, sofocándolo rápidamente y destruyendo la atracción entre ellos. Los celos son una manera en que este fenómeno se manifiesta. Otra es la baja autoestima, la cual lleva a que el cónyuge inseguro se inmiscuya en el territorio del otro. El amor debe ser libre y confiado.

7. El abuso del alcohol y de otras sustancias químicas

Éstos son asesinos, no sólo de los matrimonios, sino también de las personas. Evítenlos como a la plaga.

8. La pornografía, los juegos de azar y otras adicciones

Debe ser obvio para todos que la personalidad humana tiene imperfecciones. Tiene la tendencia a quedar atrapada en comportamientos destructivos, especialmente cuando se es joven. Durante una etapa inicial, las personas creen que pueden jugar con tentaciones tales como la pornografía o los juegos de azar sin salir dañadas. De hecho, muchos se alejan casi sin haber sido afectados. Sin embargo, para algunos existe una debilidad y una vulnerabilidad que se desconoce hasta que es demasiado tarde. Entonces se vuelven adictos a algo que rasga la fibra de la familia.

Tal vez esta advertencia les parezca tonta e incluso mojigata a mis lectores, pero he hecho un estudio de veinticinco años de duración sobre personas que arruinaron sus vidas. Sus problemas a menudo comienzan con la experimentación con un mal conocido y finalmente terminan en la muerte física o la muerte del matrimonio. Las restricciones y los mandamientos de las Escrituras se han diseñado para protegernos del mal, aunque es algo difícil de creer cuando somos jóvenes. “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Si mantenemos nuestras vidas limpias y no nos permitimos jugar con el mal, las adicciones que han hecho estragos en la humanidad nunca nos podrán tocar.

9. La frustración sexual, la soledad, la baja autoestima y la quimera de la infidelidad ¡Una combinación mortal!

10. El fracaso en los negocios

En especial, el fracaso en los negocios afecta adversamente a los hombres. Su inquietud por los reveses financieros algunas veces se muestra en ira dentro de la familia.

11. El éxito en los negocios

Es casi tan peligroso tener mucho éxito en los negocios, como lo es fracasar rotundamente en ellos. El autor de Proverbios dijo: “No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario” (30:8).

12. Casarse demasiado jóvenes

Las chicas que se casan entre los catorce y los diecisiete años de edad tienen el doble de probabilidades de divorciarse que las que se casan a los dieciocho y diecinueve años. Las que se casan entre los dieciocho y los diecinueve años tienen una vez y media más de probabilidades de divorciarse que las que se casan entre los veinte y los treinta años.

Las presiones de la adolescencia y las tensiones de los primeros años de vida matrimonial no hacen un buen dúo. Terminen lo primero antes de emprender lo segundo.

Éstos son los asesinos del matrimonio que he visto más a menudo. Pero, en verdad, la lista es prácticamente interminable. Todo lo que se necesita para que crezcan las malas hierbas más fuertes es una pequeña grieta en la vereda. Si van a vencer la ley de las probabilidades en relación al divorcio y mantener una unión matrimonial estrecha a largo plazo, deben emprender la tarea con seriedad. El orden natural de las cosas los alejará el uno del otro, no los unirá.

¿Cómo vencerán la ley de las probabilidades? ¿Cómo formarán una relación sólida que dure hasta que la muerte los haga emprender el último viaje? ¿Cómo se incluirán ustedes entre el número cada vez más reducido de parejas de mayor edad que han cosechado toda una vida de recuerdos y experiencias felices? Aun después de cincuenta o sesenta años de casados, todavía se buscan mutuamente para darse aliento y comprensión. Sus hijos han crecido dentro de un ambiente estable y amoroso, y no tienen cicatrices emocionales o recuerdos amargos que borrar. A sus nietos no se les tiene que explicar con delicadeza por qué “los abuelos ya no viven juntos”. Sólo el amor prevalece.

Así es como Dios quería que fuera, y todavía sigue siendo algo posible que ustedes pueden alcanzar. Pero no hay tiempo que perder. Refuercen las riberas del río. Defiendan el fuerte. Traigan las dragas y hagan más profundo el lecho del río. Mantengan las poderosas corrientes en sus propios cauces. Sólo esa medida de determinación mantendrá el amor con el que comenzaron, y hay muy poco en la vida que compita con esa prioridad.

Fuente: Dr. James C. Dobson, Ph.D.